Rebeldes libios "limpian" las calles de hombres leales a Gadafi
25/08/2011 Redacción Electrónica de Noticias
Fuerzas rebeldes comenzaron el jueves a purgar las calles de Trípoli de hombres armados leales a Muammar Gadafi en la fase final de la batalla por la capital libia.
Rebeldes dijeron que confían en que podrán remover a los soldados que continúan leales a un líder actualmente fugado, que se presume estaría oculto en el país que gobernó por cuatro décadas.
“El final sólo llegará cuando él sea capturado, muerto o vivo”, dijo Mustafa Abdel Jalil, jefe del rebelde Consejo Nacional de Transición (CNT), quien ofreció amnistía a cualquiera de su entorno que lo mate y anunció una recompensa valorada en más de un millón de dólares por su captura.
Gran Bretaña dijo que la OTAN estaba ofreciendo datos de inteligencia y asistencia para reconocimiento a los rebeldes que buscan a Gaddafi y sus hijos.
Los nuevos líderes de Libia se reunieron el jueves con sus patrocinadores occidentales en Turquía para asegurar la llegada de fondos y trazar planes para un futuro sin Gaddafi luego de que anunciaron la recompensa por su captura.
Un día después de que las fuerzas rebeldes arrasaran su cuartel general en Trípoli y destrozaran los símbolos de sus 42 años de Gobierno, disparos aislados de ametralladoras y cohetes de grupos leales mantenían a raya a los insurgentes.
Los rebeldes también informaron de enfrentamientos en el desierto y choques en la ciudad natal de Gaddafi.
En Trípoli, cohetes y ametralladoras mantenían a dos millones de civiles encerrados en sus casas.
Muchos estaban ansiosos aunque deseosos de que la guerra termine pronto, y hacen frente a un empeoramiento de la escasez de alimentos, agua y suministros médicos para los cientos de heridos y enfermos.
Jalil dijo que las fuerzas rebeldes detendrán su ofensiva si Gaddafi anuncia su partida y que le brindarían a él y sus hijos una salida segura del país.
No había indicios claros del paradero de Gaddafi.
Sus adversarios suponen que aún está en Trípoli o en sus alrededores después de lo que el otrora hombre fuerte de Libia describió como una retirada “táctica” de su complejo Bab al-Aziziya antes de que fuera tomado el martes por los rebeldes.
Sin embargo, líderes de potencias occidentales y los rebeldes que comandan la transición no perdieron tiempo e iniciaron el proceso de traspaso de importantes activos extranjeros de Libia.
Los fondos serán necesarios para aliviar los efectos de la guerra en pueblos que han quedado destruidos y para desarrollar las reservas de petróleo que pueden hacer rica a Libia.
Tras conversaciones con aliados árabes y occidentales en Qatar el miércoles, un destacado líder rebelde dijo que el CNT trataría de conseguir 5.000 millones de dólares en bienes congelados para relanzar la economía del país y facilitar ayuda vital a sus ciudadanos.
La cifra es superior que la estimación dada anteriormente de 2.500 millones.
Mientras, Estados Unidos presentó un borrador de resolución ante el Consejo de Seguridad de las Naciones unidas para descongelar 1.500 millones de dólares en bienes libios. El miércoles no se votó el borrador, pero diplomáticos dijeron que esto podría ocurrir el jueves o el viernes.
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